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Desde Educ-at siempre buscamos formas para ofrecer un mejor servicio con una mayor oferta, para así poder beneficiar y ayudar a más familias, atendiendo a cada caso en particular. Todos ellos bajo los mismos valores que nos han caracterizado hasta ahora: profesionalidad, honestidad, compromiso y trabajo. Por ello, fruto de la estrecha alianza establecida con el Colegio Nuevo Velázquez en Madrid, nos enorgullece presentaros los nuevos servicios que ofertaremos desde el próximo mes de marzo en sus instalaciones.

Dichos servicios no son exclusivos para alumnos del centro, si no que están abiertos a toda persona interesada. Son los siguientes:

  • Técnicas de estudio grupales (clases de apoyo).  Estas sesiones grupales (mediante grupos reducidos y homogéneos) están especialmente enfocadas a alumnos con dificultades atencionales y/o de aprendizaje. Es muy importante que desde el centro educativo se entienda la dificultad y se luche porque el aprovechamiento de las clases sea óptimo (mediante medidas no significativas). No obstante, luego queda la segunda parte del proceso y es el estudio en casa.

A la hora de desempeñar este estudio, estamos convencidos de que un sistema tradicional no es oportuno.  Por ello, con el fin de poder dotar de estrategias que permitan a los alumnos suplir sus dificultades y ganar un hábito que les separe de este estudio tradicional, se han creado estas clases.

Incidiremos en aspectos competenciales, cambio de hábito y rutinas, técnicas de estudio que permitan un mejor procesamiento de la información y dificultades específicas en asignaturas concretas.

  • Escuela de alumnos / Inteligencia emocional Se llevarán a cabo los lunes de 17:30 a 19:30. Tendrán lugar sesiones grupales donde a través de dinámicas y ejercicios se intentará avanzar en cuestiones que consideramos fundamentales cuando uno va llegando a la etapa adulta:

– Saber identificar y gestionar mis emociones.

– Adquirir tolerancia a la frustración.

– Ganar confianza, motivación y autoestima.

– Darnos cuenta de la importancia de respetar normas.

– Ser parte activa y comprometida dentro de mi entorno familiar.

Estas sesiones las impartirá Ángel Terrón, director y psicólogo de Educ-at.

  • Escuela de padres. Ser padres no es en absoluto tarea fácil y, como hemos comentado, el día a día con adolescentes trae dificultades a las que no siempre sabemos responder de la mejor manera. Por todo esto, se ha tratado de crear un espacio donde de forma dinámica y grupal podamos ver todos estos asuntos desde diferentes perspectivas y buscar las mejores soluciones.

Estas sesiones las impartirán Alberto Jiménez y Ángel Terrón, psicólogos de Educ-at.

Para cualquier consulta o información, no dudéis contactar con nosotros a través de cualquiera de las siguientes formas:

> Rellenando el formulario en nuestra página web www.educatdah.com

> Enviando un correo a info@educatdah.com

> Llamando al teléfono 665 97 55 21

Muchas gracias,

Equipo de Educ-at

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Terminaron las vacaciones de Navidad y comenzó el segundo trimestre, periodo fundamental para el desarrollo del curso. Es posible que el primer trimestre acabara con malas notas o con unos resultados peores a los que cabría esperar por el tiempo dedicado. ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué dificultades suelen tener y qué tratamiento podemos elegir?

Lo primero que debemos entender es que los niños y niñas con TDAH no están necesariamente predestinados al fracaso escolar. Si desde pequeños se trabaja con ellos, haciendo hincapié en aquellas áreas en las que presentan dificultades (aunque no sea graves todavía), o mejor aún, si se trabaja previniendo y enseñándole estrategias ante posibles dificultades que son comunes a los niños con este trastorno, su desarrollo y aprendizaje durante la etapa escolar no debe sufrir mayores desavenencias que cualquier otro niño.

Si bien esto es cierto, nuestra experiencia trabajando exclusivamente con estos chicos y chicas nos demuestra que, a medida que se acercan a la Secundaria, las posibilidades de que su rendimiento no se adecue a sus capacidades y esfuerzo (es decir, saca peores notas de las que se merecen) aumentan exponencialmente. Nos encontramos ya en cursos de Primaria a niños y niñas que presentan dificultades en el rendimiento escolar que puede provocar incluso que suspendan determinadas asignaturas. En muchos casos, acabar la etapa escolar se puede convertir en un auténtico reto tanto para los niños/as como para los propios padres.

PERO, ¿POR QUÉ OCURRE ESO? Y ¿QUÉ DIFICULTADES SUELEN PRESENTAR?

El TDAH conlleva que ciertas zonas del cerebro (lobulo prefrontal principalmente) se desarrollen más tardíamente y junto con un peor funcionamiento bioquímico cerebral provoca la sintomatología propia del trastorno (dificultades para mantener la atención y la concentración, un excesivo grado de actividad motora y una tendencia a responder de manera impulsiva). Como conocemos, cada TDAH es único y en cada casos estas manifestaciones se darán en diferentes proporciones dando lugar no solo a diferentes subtipos (inatento, hiperactivo/impulsivo o combinado) sino también a distintas problemáticas en el ámbito escolar.

Estamos de acuerdo con Isabel Orjales (psicóloga experta y divulgadora del TDAH) en que las dificultades en el ámbito escolar dependen de factores como el nivel o curso académico, el tipo de asignatura, las habilidades personales, el entrenamiento recibido hasta el momento, la exigencia del profesor o la sobrecarga de deberes. Desde Educ-at consideramos que debemos tener en cuenta también factores tan importantes como el nivel de madurez, la motivación y la autoestima que tenga.

Una de las principales razones, bajo nuestra humilde opinión, que provoca que exista un menor rendimiento en este tipo de alumnos, es el sistema educativo actual. Somos conscientes de la dificultad (por no decir imposibilidad) que conlleva cambiar dicho sistema actual, pero la manera en la que se imparten las clases, la rigidez del sistema y un pobre trabajo en las competencias de los alumnos, no beneficia a aquellos niños que padecen TDAH.

Pero como esto resulta complejo en la actualidad, debemos ser prácticos y ver qué dificultades suelen presentar los niños con TDAH y qué podemos hacer, que no es poco. Las dificultades generales que suelen aparecer son las siguientes:

  • Mantener la atención en las explicaciones. Debido principalmente a que les implica realizar un sobreesfuerzo para mantener la concentración ante una tarea larga y, en muchas ocasiones, aburrida. Esto les conllevará que las horas de clase no sean todo lo provechosas que debieran ser, lo que les dificulta a la hora de estudiar en casa. Es decir existe un menor aprovechamiento del trabajo en clase.
  • Organizarse y planificarse los trabajos y exámenes. Una de las mayores impedimentos que presentan estos chicos y chicas es organizar las tareas que tienen, repartirlas en el tiempo en función de la complejidad y la prioridad.
  • Realizar dos tareas al mismo tiempo y automatizar rutinas. Pueden presentar inmadurez para automatizar procesos como la lectura y la escritura o memorizar trablas de multiplicar. Además realizar tareas como un dictado les supone un mayor esfuerzo que al resto, puesto que tienen que: 1. no distraerse con estimulos externos o internos, 2. escuchar al profesor 3. apuntar lo que va diciendo mientras y 4. vigilar que no cometa faltas de ortografía.
  • Menor rapidez y constancia durante la realización de tareas. Debido al cansancio que les provoca realizar dichas tareas a la vez que deben ignorar estimulos. También vemos un menor rendimiento en aquellas tareas que implican reflexión.
  • Pérdida del material.
  • Exámenes con mayores errores por problemas de impulsividad, de comprensión de los enunciados o de inatención.
  • Control de la agenda, lo que puede conllevar que se le olviden presentar trabajos, deberes o fechas de exámenes.
  • Más dificultades para automotivarse. Son niños que dependen más que los de su edad, debido a la inmadurez, de la aprobación y refuerzo de los demás.

La impulsividad y los obstáculos que presentan para regular sus propias emociones (principalmente la baja tolerancia a la frustración) puede provocar conflictos entre los compañeros, con los profesores o sentimientos de injusticia que favorecen que la motivación e interés por las demandas escolares disminuyan.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO DE MI HIJO O HIJA?

Como veis, son muchas las dificultades que pueden presentar vuestro hijo o hija con TDAH, pero que no cunda el pánico, porque muchas de ellas se encuentran relacionadas y con un trabajo bien establecido teniendo muy claro los objetivos las mejorías son evidentes.

En el periodo escolar que nos encontramos (inicio del segundo trimestre) es crítico empezar a solucionar y poner medidas para suplir las carencias que puedan presentar. Estamos en un periodo importante, en el que todavía se puede revertir la situación y salir más fuertes y con mayores estrategias de afrontamiento. En Educ-at muchos de las intervenciones empiezan en este periodo y los pronósticos son muy favorables. Consideramos que nunca es mal momento para iniciar medidas y buscar soluciones pero el segundo trimestre es una época ideal.

Desde la filosofía de Educ-at, creemos que la mejor intervención posible para un niño con TDAH es aquella que da relevancia al ámbito escolar (ofreciéndole técnicas que le ayuden a demostrar todas sus capacidades y conocimientos a la vez que suplen sus déficits) mientras trabaja paralelamente aspectos tan importantes como motivación, autoestima y variables conductuales, emocionales y sociales. Si en el colegio se pasan unas 7 horas de media diarias, ¿por qué no enseñarle estrategias para que puedan responder adecuadamente en dicho ámbito?

Se antoja fundamental también un trabajo con las familias puesto que la intervención psicoeducativa ideal para tu hijo/a es aquella que se adapta a su realidad, la cual no sólo le incluye a él (sus características personales, sus fortalezas, sus dificultades, sus capacidades, etc.) sino también a su familia, sus necesidades y su realidad específica.

Por todo ello, lo primero de todo es evaluar y valorar bien las dificultades que presenta para poder intervenir adecuadamente es esas áreas. Es decir, observar si tiene dificultades en la comprensión lectora, descifrando instrucciones, en las matemáticas, en la memorización de contenidos, etc.

Lo fundamental es ofrecerle herramientas que le ayuden a suplir sus déficits (principalmente atencionales). De esta manera estaremos haciéndole más competente, se verá más capaz de afrontar las demandas escolares, su confianza por lo tanto aumentará, lo que reforzará su autoestima. Todo ello implicará mejoras a nivel familiar, emocional y conductual del niño.

Por todo ello, si ya estas en manos de algún profesional de confianza hágale ver la importancia de trabajar dicho ámbito para evitar el «efecto bola de nieve». Si este no es el caso, desde Educ-at estaremos encantados de poder escuchar su caso y ayudarle. Visita nuestra web (www.educatdah.com) y contacte con nosotros.

Muchas gracias.

Equipo de Educ-at.

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Hace poco publicábamos una entrada acerca de la motivación que presentaban los niños con TDAH ante los estudios. Cómo comentamos, estos niños están acostumbrados a tener que realizar un esfuerzo mayor que el resto de sus compañeros para afrontar estas demandas escolares lo que provoca, en muchas ocasiones, que aparezcan en ellos sentimientos de inferioridad. ¿Por qué yo necesito más tiempo que mis compañeros? ¿Acaso soy más tonto? Esto tiende a ocurrir en edades en las que su nivel de madurez es bajo y carecen de una capacidad cognitiva para entender las dificultades que conlleva el trastorno sin que ello signifique que tengan menos capacidades intelectuales que los demás.

Esta situación puede provocar un descenso en la autoestima y, sobre todo, en la motivación del niño lo que conllevará a su vez, un descenso en el rendimiento, obteniendo unas notas más bajas y reforzando su idea de que no son capaces de rendir. De esta manera nos encontramos en un círculo vicioso del que puede ser complicado salir.

¿TAN IMPORTANTE ES LA MOTIVACIÓN EN NIÑOS/AS CON TDAH?

Nosotros consideramos, que los factores motivacionales y de refuerzo son claves a la hora de que los niños con TDAH decidan tomar uno u otro camino. Todas las personas necesitamos sentirnos valorados, y como mejor experimentamos este sentimiento es con las cosas que se nos da bien hacer.

Ellos no se consideran especialmente buenos para los estudios y esto, junto con diversas prácticas en los centros educativos, hace que experimenten un rechazo total hacía el ámbito escolar. Esto puede provocar que dejen de esforzarse y que muestren una resistencia excesiva ante la realización de las tareas escolares lo que desemboca en «guerras» con los padres para que las haga, debilitando la relación entre ambos. Peor aún, algunos buscan otras alternativas y encuentran gran refuerzo en la agresividad o alteración del transcurso normal (por ejemplo de la clase). Ellos sienten que esa conducta está siendo reforzada (muchas veces la risa es un refuerzo clave) y tratan de aumentar su frecuencia. Por otro lado, son alumnos que han experimentado en alguna ocasión rechazo o burla por parte de los compañeros, por lo que el hecho de mostrar comportamientos agresivos reduce en su totalidad esta burla, a la vez que adquieren un respeto que no han podido lograr por sus meritos. Y detrás de estas conductas hostiles, nos encontramos a un niño con grandes capacidades pero con una autoestima muy baja que le ha llevado a aprender erróneamente que para encontrar el respeto y aceptación de sus iguales debe llevar a cabo conductas disruptivas.

Por ello, es clave descubrir el inicio del problema para poder actuar sobre él cuanto antes y comenzar a reforzar positivamente las buenas conductas, valorando sus capacidades intelectuales y su esfuerzo y castigando aquellas conductas que sean inapropiadas.

¿QUÉ PODEMOS HACER SI NUESTRO HIJO MUESTRA UNA RESISTENCIA ANTE LOS ESTUDIOS?

Lo primero que debemos entender es que seguramente esa resistencia pueda ser debido a una baja motivación fruto de una serie de experiencias negativas relacionadas con los estudios. Como hemos comentado en varias entradas anteriores, en muchas ocasiones nos encontramos a chicos y chicas que se han esforzado por conseguir los objetivos pero que ante una falta de técnicas eficaces, ese estudio no ha sido todo lo eficaz que debería no habiendo optimizado el tiempo y cosechando resultados negativos lo que les invitan a tirar la toalla.

Deben entender que no han estado estudiando con las técnicas más efectivas para ellos. Aprender a secuenciar la información, a elaborar por escrito para mejorar la comprensión e interiorización de los contenidos se antoja necesario para ellos. Evidentemente, esto conlleva un trabajo extra que al principio no les resulta gratificante pero que cuando comienzan a obtener las notas acordes a su esfuerzo y dedicación, este hábito se ve reforzado, comprendiendo que resultado beneficioso para ellos.

Por otro lado, resulta fundamental reforzar el esfuerzo, tan necesario para mantener su motivación. A veces nos centramos tanto en las notas objetivas que olvidamos la entrega y la dedicación que ponen para conseguirlo. La mayor parte de los niños, sobre todo en edades de Primaria, agradecen más el reconocimiento personal y el refuerzo social de un «muy bien hecho», «buen trabajo, sigue así», etc. que la propia nota a la que somos los propios adultos los que le otorgamos un mayor valor. Esta parte es importante no solo a tener en cuenta por el padre o la madre sino también por parte del profesorado.

Otras estrategias que mejoren la motivación del niño/a pueden ser:

  • Dividir la tarea por partes y supervisar y felicitar por la realización de cada parte.
  • Al evaluar la tarea, resaltar siempre un par de cosas positivas.
  • Proponerle tareas significativas que le motive a buscar soluciones y le suponga un reto a su alcance.
  • Ayudar al niño a hacer una valoración más objetiva de sus errores sin hacerle sentir infravalorado y culpable.
  • Utilizar métodos que permitan ver sus avances (comparar un dictado con otro anterior, con cuadernos pasados, etc.)
  • Pedirle que revise sus trabajos antes de entregarlos para que corrija los posibles errores y para estimularle positivamente si no los hubiera.

En conclusión, entendemos que en muchas ocasiones, la situación se ha vuelto tan enrevesada que cuesta ver la luz del túnel, que cuesta ver las cualidades positivas de nuestro hijo, que nos induce incluso a pensar que no tiene solución, pero debemos comprender por qué se encuentran así, y comprenderles a ellos, pues en muchas ocasiones la lógica que les lleva a no querer esforzarse o a rendirse puede ser coherente, pero no por ello debemos dejar de luchar por que mejoren. Son niños con grandes aptitudes y con una gran afectividad a los cuales, las pequeñas frustraciones diarias les lleva a claudicar. Cambiar nuestro lenguaje en referencia a los estudios hacia un lenguaje más positivo, que les incentive y les motive es una buena estrategia que hay que poner en práctica. Hay que aprender a guiarles y a estimularles para que quieran mejorar y superarse.